[Nápoles En Seis Flashazos]

 







[Cuatro 'Podas' Y Un Funeral]

 


 

A tumba abierta. Como han de hacerse las cosas cuando uno aprende, por fin, la lección de que el tiempo apremia. Sin nada que perder y en libertad plena. Pia Pera abre la primera página de un diario con fecha de caducidad casi inmediata y comienza así un diálogo imaginario con sus gardenias, buganvillas y rosales en el que todos, sin excepción que valga, nos vemos reflejados. Y el resultado es: Aún no se lo he dicho a mi jardín, traducido del italiano al español por Errata Naturae.

Cuando acaban de cumplirse cinco años de la muerte de la autora de Diario de Lo, la aclamada revisión del mito de Lolita, aparece traducida en español esta conmovedora crónica de un cuerpo que se marchita obedeciendo las leyes de la naturaleza.

 

 https://www.elagoradiario.com/agora-forum/a-style/libros/pia-pera-aun-no-se-lo-he-dicho-a-mi-jardin/

[De 'Maremágnum 44']

 


 

lifeguard

 

la Poesía

salva vidas

 

a mí

hubo un tiempo

en que me salvó la vida

cada media hora

 

flotador
de papel mojado

lo sé

 

pero insumergible

y efectivo

 

así empezó lo mío

con la Poesía

quiero decir

cuando yo era eso

insoportable

que es una joven

decrépita promesa

y ella una reina prejubilada

 

sin embargo

esa misma Poesía

en su peor vertiente

resulta pétrea

jactanciosa

ñoña

criminal

con una elegancia

de época

más que de familia

o propietario

similar a unos zapatos

de hormigón armado

y lo mismo puede hacerla

Benjamín Prado

que Joaquín Sabina

Benjamín Sabina

que Joaquín Prado.

 

[El Pelotón De Los Ciclósofos]


 

Que la vida iba en serio, ya nos lo advirtió aquel poeta barcelonés que quiso ser poema tras repartir su biografía entre versos blancos y un empleo en la Compañía General de Tabacos de Filipinas. Sin embargo, esa misma vida que uno empieza a comprender más tarde puede ser mucho más divertida de lo que creía Jaime Gil de Biedma. Sobre todo si se disfruta cuesta abajo y sobre el sillín de una bicicleta. Que se lo digan, si no, a Martin Guillaume.

https://www.elagoradiario.com/agora-forum/a-style/libros/socrates-en-bicicleta-peloton-ciclosofos/

[Gamoneda On Fire]

 


PREGUNTA.- ¿Cómo sobrelleva la pandemia?

RESPUESTA.- He estado sometido a un claustro, o a un confinamiento como dicen impropiamente, desde el 28 de febrero del año 20. Yo realmente salí 15 días a un monte salvaje asturiano. Aparte de esa breve salida, el mío ha sido un encierro prácticamente carcelario. Sin embargo, lo he llevado bastante bien. Sin sensación de enclaustramiento. Me he dedicado a trabajar furiosamente entre 12 y 14 horas diarias. Y eso ha ocupado el lugar que hubiera ocupado la situación depresiva que supone todo encierro. Lo he pasado bien. Aunque con conciencia de las penalidades que tantísimas personas están atravesando. Pero en lo que concierne a mí situación individual, insisto, he estado bastante bien.

https://www.elagoradiario.com/voces-por-el-desarrollo-sostenible/entrevista-antonio-gamoneda/

 

[Maremágnum 44]


 

Siempre he creído que es una determinada mirada la responsable de engendrar el misterio de la poesía. Una educación de la sensibilidad, una perseverancia en la indagación, una conjunción de estados mentales y situaciones que permiten a la inteligencia regresar de su propio abismo con algo más que palabrería alucinada. Cuando se consigue habitar ese estado de gracia, el lenguaje deja de ser máscara para convertirse en revelación. Y entonces ya no tiene sentido hablar de la técnica porque se hace patente la absoluta necesidad de la palabra precisamente en aquello que tiene de verdadero.

https://revistatarantula.com/maremagnum-44-de-david-benedicte/

[Marinero En Tierra]


 

La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Con este juramento podría resumirse su escritura, puesto que aún conserva, a pesar del paso del tiempo, la honestidad de quien sabe de lo que habla ya que siempre estuvo a pie de obra. O sea, de ola. De hecho, su vida fue aquello que transcurrió entre la llegada de una marea y la siguiente, siempre a babor o a estribor de buques renqueantes, en la proa o en la popa de enormes cargueros, alumbrado por atardeceres infinitos y con el rumbo puesto en otra aventura. Leerlo es embarcar en una singladura sin fin. Estos días, la reedición de sus poemas y de una mítica novela vuelve a sacarlo a flote.

https://www.elagoradiario.com/agora-forum/a-style/libros/nicos-cavadias-poeta-del-mar/

[Claudio Rodríguez Se Moja]


 

Si era el poeta de la luz, de la intensa claridad, tenía que serlo a la vez de la lluvia torrencial, de la ribera del río, del arroyo desbocado. Y vaya que lo es. Seguir hoy el rastro líquido en la obra de Claudio Rodríguez (Zamora, 1934-Madrid, 1999) supone toparse con versos que fueron escritos en aquel tiempo de silencio en que en España se liquidaba a gente por decreto ley. En aquel país que se empezaba a vaciar por hastío y a secarse en los estíos. La España invertebrada que de tanto arrastrarse por aquellos barros adquirió el aspecto de lodazal que hoy aún mantiene. Por eso sobran los motivos (y las metáforas) para afirmar que CR, aquel escritor de la generación de los 50 que vivió dedicado en cuerpo y alma a descifrar los misterios de la claridad, también se mojaba.

https://www.elagoradiario.com/agora-forum/a-style/literatura/claudio-rodriguez-se-moja/

[Queda Terminantemente Prohibido]

 

Queda terminantemente prohibido asomarse al interior… ¡de este poemario! Cerradlo, por favor. Ni lo hojeéis siquiera. ¡Lanzad vuestro ejemplar tan lejos como podáis! Puesto que contiene algo capaz de arruinar, de una vez por todas, vuestra vida: verdad.

Por eso queda absoluta, necesaria, verdadera, tajantemente prohibido asomarse al interior de sus páginas. O tratar de levantar la falda a alguno de sus poemas para asomarse, entre verso y verso, como un niño recién mordido por la curiosidad, al ventisquero luminoso que convierte a las palabras en libélulas sin alas.

Porque la verdad, aunque nos digan los contrario, siempre duele. Y, aunque también se empeñen en contarnos otra cosa, no hemos venido aquí a sufrir, sino a disfrutar de las vistas mientras recorremos este territorio inhóspito llamado existencia.

Queda prohibido este libro porque sus versos cumplen con el único requisito necesario para que las autoridades sanitarias decidan su ocultación, un requisito que a su vez fue el epitafio bíblico de un poeta célebre: «¡Sé fiel!».

Y Óscar Puky Gutiérrez, especialmente en este Malas compañías, poemario que abre la colección Tierra de nadie de la editorial Bukowski, es fiel a una única consigna: sobrevivir. Mantenerse fiel a un modo de hacer poesía, a esa fórmula más o menos mágica, pero siempre honesta, que resulta de integrar en una misma pared de ladrillos siempre por levantar el ideal del poeta Arthur Rimbaud («cambiar la vida») con la columna vertebral del pensamiento de Carlos Marx («cambiar la historia, transformar la sociedad»), aunque sea provocando úlceras de entendimiento a los biempensantes, argamasa de una obra, la de Óscar Puky Gutiérrez al completo, que parece estar siepre en construcción y en permanente estado de búsqueda de sí misma.

Óscar Puky Gutiérrez y su poesía son gente honrada.

Suman una muchedumbre feliz que disfruta volviéndonos a todos del revés.

Óscar Puky Gutiérrez sigue, erre que erre, pulsando siempre las mismas teclas, fiel a lo más íntimo e independiente de reglas o normas vigentes.

Óscar Puky Gutiérrez combate la estulticia con incendios provocados en camas deshechas. Y, por la parte que les toca, casi todos los poemas de Malas compañías dejan claro, de un modo contundente y contumaz, por qué es peligroso asomarse al interior de este poemario si es que se hace con la intención de disfrutar del paisaje o para respirar un poco de aire puro. No, esta poesía no va de eso. Ni mucho menos.

Leer a Óscar Puky Gutiérrez es como saltar, sin paracaídas, de un avión.

Por eso queda terminantemente prohibido asomarse al interior de este poemario. Bajo peligro de derrumbe existencial. O del desprendimiento interior que se producirá a partir del momento en que empecemos a leer versos como Creo en el poema padre todopoderoso / y en el abecedario de silencios al que nos acerca. / Creo en la primavera y otros milagros…

En caso de hacerse, de asomarse a este poemario, si es que no queda otro remedio, por favor, que sea con un casco para el alma.

Llueve sobre las Marías que llevo en mí. / Acto bautismal. / Gotas de la necesaria higiene. / Dichosas lágrimas del buen amor.

Evitaremos, todos, males mayores y accidentes graves durante su lectura.

Ninguna primavera es en vano.

No digáis luego que no estabáis avisados.

https://asociaciondeescritoresmex.org/mxwp/?p=1295&fbclid=IwAR1Z98xDFvDqkbrIj4SFAnSbED6z0lF28pAs_gDlvqHjJmUVGk0z29_az64

https://casabukowski.com/editorial-bukowski/resena-malas-companias-de-oscar-puky-gutierrez-por-david-benedicte/?fbclid=IwAR38Wtqqetgc5OjrBB7pzzom0OE11cnkBooVo0uv-94BjxvaV9JMbt5ozLE 

[En Ocasiones Veo Hongos]

 

En principio, los hongos son unos de los organismos mejor cualificados para la remediación (descontaminación) medioambiental. Durante cientos de millones de años antes del boom de las plantas en el Carbonífero, sobrevivieron gracias a su voraz apetito: encontraron maneras de descomponer el detrito que otros organismos dejaban.

Su capacidad para digerir plásticos, explosivos, pesticidas y petróleo crudo está siendo actualmente aprovechada en tecnologías de vanguardia, y el descubrimiento de que conectan plantas en redes de colaboración subterráneas, las Wood Wide Web, está transformando la forma en que entendemos los ecosistemas.

https://www.elagoradiario.com/agora-forum/a-style/libros/red-oculta-vida-hongos/