¡Marchando un Panero con Aceitunas!


A tu 'salut', Gassó.



A estudiantes de periodismo, fanáticos
de la interviú y lectores en general: entrevistar a Leopoldo María Panero requiere armarse de paciencia. Diríjanse en primer lugar al Hospital Psiquiátrico de Tafira, en Las Palmas de Gran Canaria y, una vez allí, prepárense para una experiencia que tardarán en olvidar. Pasen de puntillas por su discurso inconexo hasta caer agotados. Eso sí, eviten los silencios prolongados. Podrían perderse en ellos. Apuesten a ganar. Mírenlo a los ojos. Búsquenle hasta atisbar al ser humano que vive agazapado en la neura, buscándole rimas al shock.
Estremézcanse.

3 comentarios:

  1. Sigue siendo una gran entrevista.

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  2. "Mis doctores son una pandilla de locos obsesionados con matarme".
    "¿Lee a sus contemporáneos? Con mucho esfuerzo".
    JA JA JA. Enorme entrevista, no me acordaba de ella; posiblemente, de las cosas más locas (con perdón) y brutales que he leído jamás en el género de la interviu de palillo en la boca y 'vidapuravida'.
    Lo del 'Panero con Aceitunas' ya no sé cómo relacionarlo, ahora.
    ;)

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  3. ¿Quién coño dice que este tío está loco?

    "E.S. Asegura encontrarse rodeado de gremlims.
    L.M.P. Sí, y con ellos supero toda esta mierda.
    E.S. ¿Están aquí ahora?
    L.M.P. Sí, claro.
    E.S. ¿Tiene algún otro amigo en este lugar?
    L.M.P. Ninguno. Bueno, tenía a un tal Andoni y a un tal Medeiros. Pero ahora no tengo ni un puto amigo.
    E.S. ¿Por qué?
    L.M.P. No sé por qué. Como no sea la gata [tose]."

    Ya quisiéramos muchos estar así. Tener comida y alojamiento de gratis total y vivir para rimarla.

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